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Soy Leyenda ![]() Director: Francis
Lawrence Intérpretes: Will Smith,
Alice Braga, Charlie Tahan, Salli Richardson, Willow Smith. Nacionalidad: Estados
Unidos Duración: 101 minutos.
por Asier Sisniega
El último hombre vivo sobre la tierra. Ésta es la premisa más que interesante
de la que parten la película y la novela en que se basa. Decenas de veces hemos
asistido a Apocalipsis cinematográficos protagonizados por héroes musculosos
que salvan a la humanidad de un sino trágico. Sin embargo, no han sido tantas
las obras que han abordado a un protagonista que gran parte del metraje lo pasa
en silencio y soledad. Se podría decir que en cierta medida es como asistir a
Náufrago protagonizada por Tom Hanks, esta vez en medio de Manhattan y con un
intérprete principal encarnado por Will Smith. ![]() Robert Neville recorre un Nueva York desierto, sólo poblado por la
vegetación que se encarama sobre los grandes rascacielos y que cubre las calles
de la ciudad. Como cada día desde hace cerca de tres años, Robert sale de su
edificio en Washington Square para obtener animales con los que experimentar y
proveerse de víveres. Cuando comienza a caer la noche sobre Manhattan, Robert
regresa a su apartamento, para protegerse de las salidas nocturnas de los
humanos infectados. Algunos años atrás, una doctora había asegurado a los
medios el haber encontrado la cura contra el cáncer, inoculando a los enfermos
el virus del sarampión modificado. Pronto se comprueba que el virus tiene entre
sus efectos secundarios el de convertir a los pacientes en una especie de
vampiros con síntomas similares a los de la rabia. Estos no pueden exponerse a
la luz del sol y se alimentan de aquellos seres humanos inmunes al virus. Al
parecer, tan sólo Robert ha sido capaz de superar tan largo periodo de tiempo.
Mediante flashbacks se nos muestra cómo el protagonista evacuó a su familia de
la isla aprovechando su condición de teniente coronel y su decisión de
permanecer en la ciudad para hallar una cura, apoyándose en su titulación de
doctor. Robert es el único humano y aquellos que dejaron de serlo sólo tienen
en mente el encontrarlo. ![]() A priori nos encontramos con una historia impactante que en manos de
cualquier director actual hollywoodiense se transformaría en una bacanal de
acción y disparos desde el minuto uno, alimentando los sueños esteroideos de la
audiencia. Francis Lawrence, habitual director de vídeos musicales pop y
responsable de una única película, Constantine, parece corroborar esa
apreciación inicial. Si todavía alguien no se ha percatado, la gran mayoría de
vídeos musicales se caracterizan por recurrir a cientos de planos que se
encadenan sin apenas mediar décimas de segundo. En un film suele haber de media
unos 600 o 700 planos. Pues bien, hay vídeos musicales que en apenas cuatro
minutos se acercan peligrosamente a esa cifra. Soy Leyenda, por tanto, invita a
pensar en un compendio de todo esto, pero no es así. Durante buena parte de su
primera hora se muestra reflexiva, pausada, con numerosos momentos de soledad de
Robert, sólo compartidos con su perra Abby y unas escenas oscuras que aciertan
en ofrecer inquietud, misterio y algunas gotas de terror. A diferencia de los
cánones de estos tiempos, la película no se arroja directamente a mostrarnos el
enemigo, se contiene durante bastante tiempo.
![]() Will Smith es el protagonista absoluto de la cinta, demostrando nuevamente
sus dotes como intérprete. A destacar la secuencia en que acaba con su amada
compañera canina. También merece mención el hecho de que el héroe no se nos
presenta invencible, tiene debilidades, su psique comienza a fallar y le cuesta
establecer relación con los humanos. Incluso trata de dialogar con los
“vampiros” y lograr una solución dialogada. Algo nunca visto, mucho menos en
los años 80 del fallecido presidente Reagan. Valores que pronto volverá a
ensalzar John Rambo en la gran pantalla. ![]() Hay varios aspectos negativos a mencionar. El primero es a nivel técnico.
Los animales que huyen por la ciudad y los enemigos, recreados digitalmente, no
gozan de unos movimientos naturales, llamando demasiado la atención su origen
computerizado. Los enemigos, a su vez, resultan excesivamente elásticos y
clónicos, pudiéndose mejorar mucho en ese aspecto. El segundo aspecto es el
argumental, pues nos presenta unos puntos mucho más digeribles que los de la
novela original. En ésta, el héroe es un alcohólico, que dista mucho de estar
cachas y muere sin que ningún humano sobreviva. En la película, el héroe no
bebe, está muy en forma y muere salvando a la humanidad. Esto responde a la
necesidad de lograr una abultada taquilla y a una tendencia a ofrecer al
respetable siempre finales felices, en especial en la industria americana,
cuando todos sabemos que la vida es bien distinta. No estaría de más comenzar a
acostumbrar al público a finales más amargos. No por ello deberíamos de dejar
de acudir a las salas. Ahí está el caso de ![]() Esta tercera adaptación de la novela se muestra muy entretenida. Flaquea en
su parte final, donde se produce la inevitable multiplicación de enemigos y la
presencia de nuevos personajes que rompen la soledad del protagonista, elemento
éste que en un final menos comercial se podría haber evitado. Los exteriores en
Nueva York son dignos de elogio. Termino con una frase de la película que
resume en buena medida nuestra sociedad y que sólo por ella merece la pena
pisar el cine: “Ahora que todo está en silencio podemos escuchar”
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