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Control ![]() Director: Anton Corbijn Intérpretes: Sam Riley,
Samantha Morton, Craig Parkinson, Joe Anderson, Nigel Harris, Nicola Harrison,
Alexandra Maria Lara. Nacionalidad: Inglaterra
y Estados Unidos. Duración: 121 minutos. El propio Anton Corbijn, fotógrafo y director de vídeos musicales, así como
director de este film se personó en el Velódromo de Anoeta en la que era ya
última jornada del Festival. Durante unos cuantos minutos explicó al respetable
sus motivos para realizar la película, su relación directa con el grupo Joy
Division y cómo su música le cambió la vida. Así, indicó que en 1979 se mudó a
Inglaterra desde su Holanda natal para seguir al grupo. Cuando su líder murió
pensaba que no habría vida más allá de Joy Division, el tiempo demostró lo
contrario. Hace unos años le fue propuesta la idea de dirigir una cinta basada
en el libro de memorias “Touching from a distance: Ian Curtis & Joy
Division” escrito por su viuda Deborah Curtis. Por primera vez Anton Corbijn se
enfrenta a un largo. Veamos el resultado. ![]() El director aseguraba que no quería hacer una película sobre el rock, ni
sobre la banda, sino sobre un chico y su vida de pareja, que terminó su existencia
mucho antes de que otros hayan desplegado las alas. En un blanco y negro marca
de la casa, que caracteriza al realizador de Strijen, y sin caer en las
pretensiones propias de estos dos colores en manos de un debutante, Corbijn
consigue una película ante todo realista, que no resulta excesiva en ningún
momento, no carga las tintas y refleja de forma casi periodística o forense el
ambiente de la música británica de los 70.
Sam Riley que da vida a Ian Curtis es un actor prácticamente desconocido,
con apenas experiencia en la televisión. El director de la película no dudó en
afirmar que le estaría eternamente agradecido por haber aparecido como por arte
de magia para dar vida a este ser humano atormentado. Su composición es
excelente, con multitud de detalles tratando de imitar al líder de la banda,
cayendo muy pocas veces en la caricatura del personaje real, amén de un
parecido físico notable y una mirada igualmente turbadora. Teniendo en cuenta
las características del personaje principal se antoja necesaria la utilización
del blanco y negro para reflejar un alma igualmente llena de claroscuros.
En segundo lugar analizar los motivos que llevan a una muerte tan temprana.
Joy Division, creadores post-punk y principales precursores de la música
gótica, autodestructivos, en especial su líder responden a una pose social,
igual que lo hace el punk o por poner otro ejemplo muy distante la ópera. Cada
grupúsculo musical atiende a un grupo o solista que despunta, crea una
indumentaria e incluso un lenguaje que centenares o miles imitan. Desde tiempos
inmemoriales la música ha sido un elemento diferenciador, un arma para
conquistar los favores de las féminas y de la sociedad y lo es así desde hace
miles de años. Todo ese bagaje cultural, el culto a otros mitos como Jim
Morrison o Jimi Hendrix, igualmente fallecidos prematuramente, el deseo de
crear otro mito, además de sus innegables problemas físicos y mentales,
pudieron llevar a este joven desencantado a quitarse la vida. ![]() En conclusión, Control es una excelente película, con diversos aspectos magníficos y otros que se podrían haber mejorado. Anton Corbijn aprueba con nota como realizador y pese a cierto regusto frío que deja la película al ser su presentación tan realista conviene ser visionada para no sólo conocer esta personalidad compleja, sino el mundillo musical de una época irrepetible. Valoración:
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